
24 ago 2026
por Sofia Mora Torres
El trabajo de cuidados constituye la infraestructura invisible que sostiene tanto a las economías como a las sociedades. Se define como el conjunto de actividades necesarias para garantizar la supervivencia y el desarrollo cotidiano de las personas. Este sistema se mantiene, en gran medida, gracias al trabajo no remunerado que realizan las mujeres en el ámbito familiar, como resultado de estereotipos de género que perpetúan la idea de que ellas son las responsables y las más aptas para las tareas domésticas y de cuidado. Esta distribución desigual limita su libertad, vulnera su dignidad y reduce oportunidades de participación en igualdad de condiciones. De acuerdo a ONU MUJERES el 45% de las mujeres en edad de trabajar se encuentran fuera del mercado laboral debido a sus responsabilidades de cuidados.
Al reconocer la disparidad en la representación de las mujeres debido a las responsabilidades de cuidado, diversas organizaciones estatales han promovido el Sistema de Cuidados dentro de sus políticas. Estos buscan reconocer el cuidado como un derecho y redistribuir las responsabilidades entre el Estado, el mercado, las comunidades, las familias y los hombres. A su vez, se busca la dignificación del trabajo de cuidados mediante su incorporación como prioridad en la agenda de desarrollo y políticas públicas.
Aún así, diversos Estados prefieren no invertir en un Sistema de Cuidados. La otra cara de la moneda, es que cuando un país invierte en sistemas de cuidados, los resultados son medibles. Países como Noruega, Finlandia y Dinamarca han implementado licencias parentales compartidas, que buscan reducir brechas laborales e incrementar la participación de los hombres en tareas domésticas. En Finlandia, las tasas de ocupación cada vez se igualan más, para los hombres representa el 78.3% y para las mujeres el 78.1%. Mientras que otros países nordicos siguen avanzando para reducir las brechas laborales.
Los países nórdicos son un ejemplo de cómo se sostiene la idea promovida por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de una “sociedad del cuidado” que busque reconocer el cuidado como un derecho humano, un bien público y un sector capaz de promover la economía de un país. Se describe este efecto como un “triple dividendo” donde se benefician las familias, se dinamiza la economía a través de la generación de empleo formal en el sector de cuidado y se fortalece a las comunidades al mejorar indicadores de educación y reducción de la pobreza. Entonces, destinar recursos públicos al sistema de cuidados deja de ser solamente un gasto social y se convierte en una inversión productiva para los países.
Aunque se reconozca la inversión de los Estados, la feminización de los cuidados ha impuesto brechas de representación en los espacios de toma de decisión. Las mujeres ocupan 2.5 más horas de trabajo que los hombres al trabajo de cuidados no remunerado, lo que limita sus oportunidades de desarrollo profesional, reduce sus oportunidades de asumir roles de liderazgo y profundiza brechas de representación. En el caso del servicio exterior, las exigencias propias de la carrera diplomática, como la alta movilidad y estancias prolongadas, suelen entrar en conflicto con la distribución desproporcionada de las responsabilidades de cuidado. Como consecuencia, muchas diplomáticas se enfrentan a la presión de conciliar sus aspiraciones profesionales con las expectativas sociales sobre el cuidado familiar y la maternidad, viéndose obligadas a posponer o cancelar oportunidades de desarrollo. Esta realidad evidencia que la desigualdad en la distribución en el trabajo de cuidados constituye una barrera estructural que restringe el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo.
Es por ello que las acciones afirmativas son necesarias para disminuir la subrepresentación de las mujeres en espacios de toma de decisión, en especial en la esfera diplomática. De acuerdo a la Mtra. Mariana Herrera cualquier acción afirmativa que busque la representación de las mujeres en el Servicio Exterior tiene que ser acompañada de políticas internas de cuidado que permitan adaptar la institución a las necesidades específicas de las mujeres y de otros grupos tradicionalmente excluidos. De lo contrario, las medidas orientadas únicamente a incrementar la representación numérica corren el riesgo de no traducirse en una participación significativa ni en trayectorias profesionales equitativas. Garantizar el acceso de más mujeres a la carrera diplomática implica transformar las condiciones estructurales que históricamente han limitado su permanencia, desarrollo y ascenso, mediante políticas de corresponsabilidad, conciliación entre la vida laboral y familiar, y una organización institucional que reconozca el cuidado como un elemento indispensable para alcanzar la igualdad sustantiva.
Referencias:
Duvander, A.-Z., Arnalds, Á. A., y Lammi-Taskula, J. (2025). Introduction: Parental leave and social sustainability. En Paid parental leave and social sustainability in the Nordic countries (TemaNord 2025:547). Nordic Council of Ministers. https://pub.norden.org/temanord2025-547/introduction-parental-leave-and-social-sustainability.html
Herrera Salcedo Serrano, M. (2025). La Política Exterior Feminista: ensayo para la retención de las mujeres en la diplomacia mexicana. Foreign Affairs Latinoamérica. https://revistafal.com/la-politica-exterior-feminista-ensayo-para-la-retencion-de-las-mujeres-en-la-diplomacia-mexicana/
Huenchuan, S. (2024. Cuidar en México: del ámbito familiar a un sistema público. CEPAL. https://www.cepal.org/es/enfoques/cuidar-mexico-ambito-familiar-un-sistema-publico
Jiménez Brito, L. G. (2024). ¿Quién, cómo y porqué cuida? Análisis y propuestas para desmontar la organización social, política y económica de los cuidados en América Latina. La Ventana. Revista de Estudios de Género, 7(59), 112–152. https://doi.org/10.32870/lv.v7i59.7744
Kozielska, M., y Smith, K. E. (2024). Strengthening the representation of women in diplomacy: Challenges and policy solutions. LSE IDEAS. https://www.lse.ac.uk/ideas/publications/project-reports/strengthening-the-representation-of-women-in-diplomacy
ONU Mujeres. (2026). ¿Por qué las mujeres están tan agotadas? El trabajo de cuidados y la carga mental. ONU Mujeres – América Latina y el Caribe. https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2026/07/por-que-las-mujeres-estan-agotadas-el-trabajo-de-cuidados-y-la-carga-mental
PEFAL. (2023 Las mujeres en la diplomacia: spoiler alert, están infrarrepresentadas. https://pefal.org/las-mujeres-en-la-diplomacia-spoiler-alert-estan-infrarrepresentadas/
Sepúlveda Chapa, P. R., y Mata Sánchez, G. A. (2025). Las mujeres en la diplomacia mexicana: historia y barreras políticas, sociales, económicas y culturales. Revista Relaciones Internacionales, 98(2), 23–42. https://doi.org/10.15359/98-2.2
