
5 ago 2026
Por: Constanza Rocío Moreno Zamorano
“Mantengámonos unidos en la búsqueda de la paz, el respeto mutuo y el entendimiento para todos” (Guterres, 2025)
Con la inminente retirada del actual Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, el rol vacante está expuesto al resto del mundo, que observa con anhelos de saber cuál será la siguiente persona en liderar una organización que tiene una reputación mixta por la comunidad internacional.
El rostro de Naciones Unidas
Antonio Guterres, proveniente de Portugal, tomó la posición de la Secretaría General en enero de 2017. El perfil de Guterres cuenta con un antecedente marcado por el servicio público y la protección de la dignidad humana por medio de los derechos humanos. Antes de llegar a ser el encargado del funcionamiento de Naciones Unidas, estuvo 20 años dentro del sector público, donde fue el Primer Ministro de Portugal de 1995 al 2002.
Tiempo después entró a Naciones Unidas al convertirse en el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, cumpliendo con sus funciones desde junio de 2005 hasta diciembre de 2015. Durante este tiempo le tocó afrontar los conflictos armados en Siria e Irak, y las crisis en Sudán del Sur, la República Centroafricana y Yemen.
Estar al frente de la protección de millones de personas que son forzadas a escapar de su país por motivos de guerra y persecución hizo que terminara siendo elegido para dirigir las Naciones Unidas. Durante los dos mandatos que obtuvo, el Secretario General se enfocó en defender la iniciativa del cambio climático, proteger a los afectados por las crisis humanitarias y hacer un llamado a las potencias globales a unirse y optar por el multilateralismo.
A pesar de ser uno de los actores más influyentes para la era contemporánea, Antonio Guterres ha sido criticado por parte del exdirector ejecutivo de Human Rights Watch, Kenneth Roth, por no hacer lo suficiente para condenar públicamente, especialmente viniendo de los países más poderosos, como Estados Unidos, China, Rusia e Israel. No obstante, en el tema de seguridad internacional, se ha reunido por separado con los líderes de Rusia y Ucrania, así como con los de Israel y Palestina.
The World’s Toughest Job
Con el propósito de informar al resto del mundo sobre las actualizaciones de las candidaturas para la próxima Secretaría General, la Fundación de Naciones Unidas lanzó el sitio web “The World’s Toughest Job” en honor al primer Secretario General Trygve Lie, que dijo estas palabras al recibir a su sucesor, Dag Hammarskjöld, en 1953. Dentro de esta plataforma se puede encontrar material interactivo como un toolkit para involucrar a las juventudes en el proceso, secciones para conocer los requisitos del trabajo, los antecedentes del rol y una serie de diálogos virtuales sobre lo que sigue.
El proceso para seleccionar a la siguiente Secretaría General inició en noviembre del año pasado, donde los Estados miembros nominaron a sus candidatos y terminaron siendo siete, con una mayoría de perfiles de América Latina y el Caribe, incluyendo a Michelle Bachelet de Chile, María Fernanda Espinosa de Ecuador, Rafael Grossi de Argentina, Rebeca Grynspan de Costa Rica y Carolyn Rodrigues Birkett de Guyana. El resto proviene del continente de África, con Olara Otunnu de Uganda y Macky Sall de Senegal.
Lo que hace diferente el proceso de este año es que las medidas de transparencia fueron aumentadas, entre ellas el transmitir al público el segmento llamado los “Diálogos Interactivos”, donde candidatos presentaron una intervención inicial y siguieron con preguntas de los Estados miembros y de representantes de la sociedad civil con el fin de demostrar sus capacidades de liderazgo y su experiencia.
Retos de Seguridad Internacional para la siguiente Secretaría General
La decisión final para saber quién será la persona que encabezará el puesto de Guterres se dará a conocer en estos meses, una vez que se haga la votación interna entre los países miembros. Esta parte sigue generando controversia, ya que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido) pueden usar el veto para eliminar a una persona nominada, como fue el caso de China en 1981, cuando bloqueó un tercer mandato de Kurt Waldheim.
Mirando fuera del proceso de selección, hay un largo camino que tendrá que afrontar la siguiente Secretaría General. Una de ellas es el tema de seguridad internacional, donde Naciones Unidas enfrenta diversas crisis, entre ellas el declive de las misiones de mantenimiento de la paz, tensiones geopolíticas, presión política y problemas de financiamiento. De acuerdo con el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz: “Para 31 de diciembre de 2025, había 78 633 efectivos internacionales desplegados en operaciones de paz, un 49 % menos que en 2016 y la cifra más baja registrada, al menos, desde el año 2000”.
Uno de los motivos para el decrecimiento de las operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas fue debido a un déficit de más del 35 % de su presupuesto total de 5.600 millones de dólares para el periodo 2024-2025 y, como consecuencia, fueron obligados a realizar recortes drásticos en el personal encargado de estas misiones.
Abordar el tema de la crisis financiera y su desmantelamiento de las operaciones de paz debe ser una prioridad para la siguiente Secretaría General de Naciones Unidas, tomando en cuenta un plan de acción efectivo. Al respecto, el Centro de Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York (NYU) sugiere las siguientes medidas para restaurar el control político de la situación. La primera es recomendar a la Asamblea General autorizar el uso de la totalidad de los 150 millones de dólares del Fondo de Reserva para el Mantenimiento de la Paz para la liquidez de las misiones activas, utilizando criterios claros para su funcionamiento.
Otras iniciativas sugieren el uso de la metodología de devolución de créditos para ponerse a prueba durante cuatro años y medir si es sostenible tener una acumulación de créditos pendientes. También se incentiva a aplicar consecuencias operacionales y reportar los pagos tardíos de los Estados miembros, al igual que hacer visibles los efectos negativos que trae consigo el disminuir las operaciones de paz por la falta de liquidez.
Nuevos perfiles y su visión de mandato
Dentro de las personas que han incluido el tema de seguridad internacional en su campaña se encuentra el candidato Rafael Grossi, quien llevó a cabo las negociaciones nucleares con Teherán y el resto de actores poderosos o cuando logró conseguir que se destinará un pequeño equipo del OIEA a la central nuclear de Zaporizhia, en Ucrania, ocupada por Rusia.
Otro perfil fuerte es el de Michelle Bachelet Jeria, ex presidenta de Chile que ha promovido la defensa de los más vulnerables y fue la encargada de crear el Instituto Nacional de Derechos Humanos y el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, y el establecimiento del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género. El tema de género en esta nueva elección ha sido prevalente, ya que podría ser la primera vez que una mujer esté en el puesto. Su experiencia siendo la primera Directora de ONU Mujeres en 2011 la posiciona como una nominada que llevaría el tema de la eliminación de la violencia contra la mujer y la búsqueda de resolución de conflictos en su agenda con sus antecedentes de estudios de estrategia militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos de Chile.
Ultimadamente, la siguiente Secretaría General de Naciones Unidas vendrá con cambios para el tema de seguridad internacional y el mantenimiento de la paz, ya que la persona elegida tendrá que aprender a navegar los actuales 29 conflictos armados activos, mientras hace una reestructura al sistema que por tantos años fue una promesa para un mundo unido, pero que hoy en día se tambalea ante el regreso de la ultraderecha y la promoción del proteccionismo como respuesta a la política exterior.
