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La 68ª sesión de la Comisión para la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas: El impacto para México y Colombia.

Cada año, en la Sede de las Naciones Unidas de Nueva York se reúnen representantes de los Estados Miembros, entidades de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales reconocidas como entidades consultivas por el Consejo Económico y Social a fin de celebrar el período de sesiones anual de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, una comisión que depende del Consejo Económico y Social creada en 1946 a través de su Resolución 11 (II)



Los principales objetivos de esta Comisión son desarrollar y promocionar los derechos de las mujeres acogiendo realidades múltiples y diferentes de todo el mundo para poder elaborar nueva normativa con perspectiva de género que busque el empoderamiento de la mujer. La sesión aborda tres temas diferentes cada año: un tema prioritario, un tema de revisión (que analiza el avance de la implementación de las conclusiones acordadas el año anterior) y un tema emergente. Estos temas se basan en uno de los 12 asuntos de interés destacados en la plataforma de acción de Beijing.


La 68ª Comisión Anual sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW68), se llevó a cabo este año del 11 al 22 de marzo bajo el tema prioritario: "Acelerar el logro de la igualdad de género y el empoderamiento".


Esta sesión anual es una oportunidad valiosa para revisar el progreso mundial, regional y nacional de la igualdad de género y la capacitación de mujeres y niñas, identificando los desafíos y las oportunidades y compartiendo las mejores prácticas. También es un lugar importante en el que los Estados miembros se reúnen para reafirmar su compromiso en la consecución de estos objetivos y para establecer nuevos estándares, normas y políticas globales que promueven la igualdad de género y la capacitación de las mujeres y las niñas en todo el mundo.


En el marco de la 68ª sesión de la Comisión para la Condición Jurídica y Social de la Mujer de Naciones Unidas, cabe destacar dos noticias importantes:


México

La primera es que la canciller Alicia Bárcena Ibarra anunció que México, será el país sede de la III Cumbre Internacional sobre Políticas Exteriores Feministas del 1 al 3 de julio de 2024, en la Ciudad de México.


Esta Cumbre fue antecedida por las ediciones que tuvieron lugar en Alemania (2022) y Países Bajos (2023), y será llevada a cabo por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en conjunto con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y ONU Mujeres. Se busca reunir a ministras y ministros, personas enviadas especiales de género, personas funcionarias de alto nivel de los países comprometidos con Políticas Exteriores Feministas, sociedad civil, academia y otros actores interesados para generar un espacio de diálogo y compartir experiencias, buenas prácticas y retos relacionados con la implementación de las Políticas Exteriores Feministas.


Colombia

Por otro lado, Colombia presentó su Política Exterior Feminista. La primera política de este tipo implementada en el país, que será una herramienta para incorporar el enfoque de género en la política exterior de Colombia, a nivel bilateral y multilateral.


Con esta presentación, el Gobierno del Cambio cumple una promesa hecha el 21 de septiembre de 2022, cuando el presidente Gustavo Petro anunció, ante la Asamblea General de Naciones Unidas, que Colombia implementaría, por primera vez en la historia, una Política Exterior Feminista para transversalizar el enfoque de género en la política exterior del país.


Diana Parra, asesora de género para la Cancillería, quien ha estado a cargo de la formulación de la política pública, comentó que considera esto como “un hito histórico” y una “transformación del ejercicio diplomático del país”. El primer paso, explica la funcionaria, será la creación del Centro de Excelencia de Mujeres, Paz y Seguridad para América Latina y el Caribe, un centro de investigación donde organizaciones de sociedad civil podrán articularse para implementar la Resolución 1325 de Naciones Unidas sobre Mujeres, Paz y Seguridad.


El contexto internacional actual no es para nada alentador para las PEF ya que aumentan los desafíos y retos a su existencia. Los discursos y medidas que reducen los derechos de las mujeres en el mundo siguen presentes, el aumento de los conflictos armados y la militarización es una constante, la desigualdad racial y social siguen siendo problemas a resolver en el mundo, y los líderes globales continúan posicionando discursos bélicos y polarizantes ante los problemas globales.


Particularmente, el desafío de Colombia no es simplemente que el país tenga deudas pendientes con las mujeres, como la sanción y reparación de las violencias basadas en género, el acceso pleno a la salud sexual y reproductiva, o el acceso a espacios de toma de decisión, sino que en el ámbito de política exterior se evidenciaba una incongruencia por sus características ideológicas que deslegitimaban esfuerzos continuos por promover el tema de género en la agenda internacional del país.


En conclusión, la sesión anual es una oportunidad valiosa para revisar el progreso mundial, regional y nacional de la igualdad de género y la capacitación de mujeres y niñas, identificando los desafíos y las oportunidades y compartiendo las mejores prácticas. También es un lugar importante en el que los Estados miembros se reúnen para reafirmar su compromiso en la consecución de estos objetivos y para establecer estándares, normas y políticas globales que promueven la igualdad de género y la capacitación de las mujeres y las niñas en todo el mundo.  Y en cuanto a las PEF, es preciso buscar una definición de PEF que funcione como un punto de partida para analizar los esfuerzos que están surgiendo de América Latina y la forma como podría aplicarse al caso colombiano y en otros países del Sur Global.


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